A sus 97 años, la británica Betty Bromage volvió a hacer historia al romper su propio Récord Mundial Guinness como la mujer de mayor edad en practicar wingwalking, una disciplina extrema que consiste en permanecer de pie sobre el ala de una avioneta mientras esta se encuentra en pleno vuelo.

La hazaña adquiere un significado especial debido a que en 2025 sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) que afectó su capacidad para hablar. Sin embargo, tras su recuperación, decidió regresar a las alturas con un propósito solidario: recaudar fondos para el Cheltenham General Hospital, el centro médico donde recibió atención.

Bromage inició esta práctica a los 87 años y, desde entonces, ha realizado seis caminatas sobre las alas de un avión, consolidándose como un referente de perseverancia y superación.

La británica aseguró que mantenerse activa ha sido una de las claves para disfrutar esta etapa de su vida. «De lo contrario, solo me aburriría de la vida«, expresó tras completar el desafío.

Lejos de dar por terminadas sus aventuras, Bromage reveló que ya tiene en mente una nueva meta para cuando cumpla 100 años, convencida de que la edad no debe ser un límite para asumir nuevos retos.