La millonaria reclamación por difamación y extorsión queda archivada tras vencer los plazos legales. El fallo representa una “victoria total” para la actriz, según sus abogados.

Un juez federal de distrito en Nueva York ha puesto punto final al conflicto judicial entre Justin Baldoni y Blake Lively, desestimando de forma definitiva la contrademanda de 400 millones de dólares que el actor y director presentó contra la intérprete, su esposo Ryan Reynolds y la publicista Leslie Sloane.

La resolución, firmada por el juez Lewis Liman, confirma que Baldoni y su productora Wayfarer Studios no presentaron una nueva versión de su demanda dentro del plazo establecido por la corte. En consecuencia, el caso —que alegaba difamación, extorsión, incumplimiento de contrato e invasión de la privacidad— queda oficialmente cerrado.

Un proceso con amplia repercusión mediática

El fallo fue emitido el pasado viernes 1 de noviembre, luego de que el tribunal notificara a las partes el 17 de octubre sobre la inminente conclusión del caso en ausencia de objeciones formales. Según medios estadounidenses, solo Lively respondió, solicitando que el cierre se hiciera oficial para mantener activa su petición de pago de honorarios legales.

El juez aceptó su solicitud, dejando pendiente únicamente la resolución de los costos judiciales. Ni el entorno de Lively ni el de Reynolds hicieron declaraciones tras conocerse el dictamen.

El origen del conflicto

El enfrentamiento legal se remonta a diciembre de 2023, cuando Blake Lively denunció a Baldoni ante el Departamento de Derechos Civiles de California, acusándolo de conducta inapropiada durante el rodaje de Romper el círculo (adaptación de la novela de Colleen Hoover).

Tras esa denuncia, Baldoni y Wayfarer Studios respondieron con una contrademanda por 400 millones de dólares, alegando que Lively, Reynolds y Sloane habían orquestado una campaña de difamación y extorsión. Baldoni también demandó por separado al The New York Times por 250 millones de dólares, alegando que el medio había difundido las acusaciones sin fundamento.

Protección legal y fallo del tribunal

En junio, el juez Liman ya había rechazado gran parte de la contrademanda, al considerar que las declaraciones de Lively estaban protegidas bajo el privilegio de litigio, una figura jurídica que resguarda a quienes presentan denuncias formales ante las autoridades competentes.

Según el fallo, ni Reynolds, ni Sloane, ni The New York Times cometieron difamación, pues no existían pruebas de mala fe ni de falta de credibilidad en las declaraciones publicadas.

Los abogados de la actriz, Esra Hudson y Mike Gottlieb, celebraron la decisión judicial calificándola de una victoria total y reivindicación completa”. “Desde el primer día dijimos que esta demanda era una farsa, y la Corte lo confirmó”, afirmaron en un comunicado a People.

Por su parte, el abogado de Baldoni, Bryan Freedman, criticó el fallo y calificó como “falsa y previsible” la celebración del equipo de Lively. “Este caso trata de acusaciones inventadas y de una campaña de difamación inexistente”, aseguró.

Impacto emocional

En redes sociales, Blake Lively expresó su alivio tras la decisión: “He sentido el dolor de enfrentar una demanda retaliatoria y la vergüenza fabricada que busca quebrarnos. Aunque el caso contra mí fue desestimado, muchas personas no tienen los recursos para defenderse”, escribió en Instagram.

El juez Liman recordó que las leyes de California, reforzadas tras el movimiento #MeToo, protegen a las víctimas de represalias legales cuando denuncian acoso o conductas inapropiadas en el entorno laboral.

Mientras la contrademanda de Baldoni queda definitivamente cerrada, la demanda principal presentada por Lively sigue en curso y se espera una resolución final en marzo de 2026.