El jefe de Seguridad Nacional de Bahamas, Wayne Munroe, anunció el miércoles que la Real Fuerza de Defensa de Bahamas (RBDF) ha devuelto a su país a 263 haitianos, incluidos 216 hombres, 44 mujeres y tres niños, en medio del recrudecimiento de la violencia en Haití.
Munroe afirmó en una conferencia de prensa que continuarán con las repatriaciones, considerándolas en beneficio del país.
A pesar de los llamados de Amnistía Internacional para que los países suspendan las repatriaciones a Haití, el gobierno de Bahamas trasladó a los migrantes en un barco de la RBDF que partió el martes por la noche desde Inagua y llegó el miércoles por la mañana a un puerto en Cap-Haitien.
El primer ministro de Bahamas, Phillip Davis, había anunciado el lunes medidas significativas para proteger las fronteras del país debido a la grave crisis en Haití, afirmando que por razones de seguridad no podían aceptar más haitianos.
Por otro lado, al menos siete cadáveres fueron encontrados el miércoles en las calles de Petion-ville, en las colinas de la capital de Haití, dos días después de que otras quince personas fueran halladas muertas en la misma zona.
Estos sucesos ocurren tras la fuga de unos 3.000 presos de dos cárceles de Puerto Príncipe, entre ellos líderes de bandas que habrían recuperado el control de sus territorios.
En respuesta, la actividad comercial en el área metropolitana de la capital haitiana se detuvo el miércoles, con bancos, escuelas, instituciones públicas, empresas privadas y supermercados cerrados, mientras se formaban largas filas en las gasolineras.
Mientras tanto, se espera la formación del consejo presidencial de transición, que llevará a la salida del poder del primer ministro haitiano, Ariel Henry.
