Tras los disturbios registrados el pasado sábado en el Centro de Corrección y Rehabilitación Las Parras, el director de Servicios Penitenciarios y Correccionales, Roberto Santana Sánchez, aseguró este lunes que la situación en el recinto está bajo control y que las actividades se desarrollan con normalidad.
De acuerdo con Santana, el incidente se originó luego de que se interceptaran drogas destinadas a internos consumidores habituales, lo que generó inconformidad entre algunos reclusos. Sin embargo, aseguró que desde esa misma noche el orden fue restablecido y que las actividades cotidianas se han desarrollado con normalidad.
El funcionario destacó que los privados de libertad han asistido a sus audiencias judiciales, participado en programas educativos y laborales, y recibido sus alimentos sin contratiempos. Recordó que los intentos de introducir drogas al penal no son hechos aislados, pues en varias ocasiones familiares de internos y hasta trabajadores han sido sorprendidos tratando de ingresar sustancias prohibidas.
Santana exhortó a los parientes de los reclusos a colaborar con el proceso de reinserción social y evitar prácticas que obstaculicen la rehabilitación. «No pueden seguir llevando drogas a sus familiares, porque eso afecta su proceso de rehabilitación», subrayó.
El director también denunció que grupos vinculados al crimen organizado buscan desacreditar la transformación del sistema penitenciario mediante la difusión de informaciones falsas sobre supuestos muertos o restricciones de comunicación. Aseguró que las investigaciones descartaron esas versiones y que los familiares han podido comunicarse con los internos de manera progresiva.
Finalmente, reiteró que se mantendrá una política de cero tolerancia frente al ingreso de drogas, armas, alcohol y cualquier objeto prohibido en los centros penitenciarios del país.
