Una tragedia golpeó el centro de Bangladesh este jueves, cuando un autobús de la compañía Shouharda Paribahan, con 40 pasajeros a bordo, cayó al río Padma, dejando un saldo de 25 personas fallecidas, entre ellas un bebé de apenas siete meses.

El accidente ocurrió tras el choque del transbordador Hasna Hena contra el pontón de atraque, lo que provocó que el autobús, que esperaba para embarcar, perdiera el control y se precipitara al agua con las llantas hacia arriba, hundiéndose a casi nueve metros de profundidad. El momento fue captado en un video que rápidamente se difundió en redes sociales.

Los equipos de emergencia lograron recuperar 23 cuerpos del interior del vehículo, que fue reflotado durante la madrugada con el apoyo de la embarcación de salvamento Hamza. Posteriormente, el número de víctimas ascendió a 25, tras confirmarse la muerte en el hospital de dos mujeres que habían sido rescatadas con vida.

En lugar de centrarse únicamente en el balance de víctimas, las autoridades locales destacaron la necesidad de reforzar las medidas de seguridad en los transbordadores y terminales fluviales del país. Organismos de socorro y representantes del gobierno señalaron que este tipo de tragedias refleja las vulnerabilidades del transporte en zonas rurales y ribereñas, donde miles de personas dependen diariamente de estas rutas.

La comunidad internacional y organizaciones humanitarias han expresado su solidaridad con las familias afectadas, mientras se espera que el gobierno de Bangladesh anuncie nuevas disposiciones para prevenir accidentes similares en el futuro.