SANTO DOMINGO.- A los 12 años, Ana del Carmen García dejó el sector Alma Rosa, en Santo Domingo, para emigrar a Estados Unidos. Hoy, tras más de dos décadas dedicada a la enseñanza, fue reconocida por el Gobierno dominicano con el Premio a la Excelencia Magisterial 2025.

Aunque su formación inicial fue en Manejo de Gobierno e Institución, su vocación docente surgió al llegar a Washington Heights, en Nueva York, inspirada por los maestros que la acogieron en su nueva etapa. “Me hicieron sentir parte de ellos, me abrieron los ojos al impacto que puede tener un ser humano sobre otro”, relató.

García inició su carrera tras ser reclutada por una ejecutiva de la Junta de Educación. Abandonó un empleo mejor remunerado para capacitarse y ejercer como maestra, labor que desempeña desde hace 23 años. Actualmente dirige dos escuelas fundadas por ella, con mayoría de estudiantes afroamericanos, pero también con presencia dominicana.

Uno de sus principales retos es la deserción escolar en jóvenes de 16 a 21 años. Para enfrentarla, implementa programas vocacionales en áreas como plomería y electricidad, que permiten a los estudiantes insertarse en el mercado laboral al graduarse.

El reconocimiento le fue otorgado por su trayectoria profesional en el exterior y el impacto de su labor pedagógica. En la misma categoría también fueron distinguidos Carisa Musialik y Juan Soto.

García considera que en la educación dominicana deben reforzarse áreas como la atención a niños dotados y aquellos con dificultades cognitivas. Señaló que la expectativa y el ejemplo del maestro son determinantes: “Los niños ven todo lo que uno hace y no hace; eso forma parte de su carácter”.

Como mensaje a los estudiantes dominicanos, los instó a reflexionar sobre el tipo de vida que desean y a trabajar para lograrlo. “Los estudios son la mejor llave para abrir riquezas, no solo materiales, sino también la paz interna que da comprender y analizar por qué suceden las cosas”, afirmó.

Con información del Listín Diario