Organizaciones comunitarias y grupos ambientalistas denunciaron la creciente ocupación irregular de terrenos dentro del Monumento Natural Dunas de Baní, en las proximidades del poblado de Las Calderas, provincia Peravia.
Según los denunciantes, en áreas protegidas se han levantado decenas de viviendas de madera y zinc, así como cercados con alambradas y verjas de cemento, lo que representa una seria amenaza para este ecosistema único en el Caribe. Durante un recorrido reciente, se escucharon sierras eléctricas y martillazos en nuevas construcciones, pese a que la zona está amparada por la Ley Sectorial de Áreas Protegidas No. 202-04.
Ambientalistas advierten que la situación ha impactado directamente la fauna local, especialmente la iguana rinoceronte, especie endémica que ha visto reducida su población por la caza y destrucción de su hábitat. Vecinos aseguran que en recorridos anteriores era común observar varios ejemplares en pocos minutos, mientras que ahora no se avista ninguno en largas caminatas por la reserva.
Aunque miembros de la Armada y guardaparques han derribado algunas cercas ilegales, todavía persisten infraestructuras levantadas en distintos puntos de las dunas. Los ambientalistas insisten en que las autoridades de Medio Ambiente deben actuar con mayor firmeza para detener la expansión de asentamientos humanos y prácticas agrícolas dentro del área protegida.
