Acceder a una vivienda en alquiler en República Dominicana se ha convertido en un desafío para miles de dominicanos. El incremento sostenido de las rentas, combinado con salarios que crecen a un ritmo más lento, está obligando a muchas familias a reorganizar sus finanzas e incluso a cambiar su forma de vivir.

Especialistas atribuyen esta situación a varios factores, entre ellos el aumento de la demanda de viviendas, el encarecimiento de los materiales de construcción, el alza en el precio de los terrenos y la concentración de empleos y servicios en el Gran Santo Domingo. Todo esto ha reducido la oferta de apartamentos con precios accesibles.

Las cifras reflejan la dificultad que enfrenta gran parte de la población para costear un alquiler. Datos de la Asociación Dominicana de Administradoras de Riesgos de Salud (Adars) indican que casi siete de cada diez trabajadores formales (68.92 %) reciben ingresos mensuales de RD$30,000 o menos. Además, un 27.63 % gana hasta RD$15,000, mientras que un 4.56 % percibe RD$10,000 o menos.

Con esos niveles salariales, destinar entre RD$15,000 y RD$30,000 al pago de una vivienda representa un fuerte impacto en el presupuesto familiar, especialmente cuando también deben cubrir gastos como alimentación, transporte, educación y servicios básicos.

La situación cambia según la ubicación del inmueble. En sectores como Piantini, Naco, Bella Vista o Evaristo Morales, el alquiler de un apartamento puede superar fácilmente los RD$50,000 mensuales e incluso alcanzar los RD$80,000, dependiendo de sus características. En otras zonas del Gran Santo Domingo todavía existen opciones más económicas, aunque la disponibilidad es cada vez menor.

Ante el constante aumento de las rentas, muchas personas han optado por compartir vivienda con familiares o amigos, mudarse a municipios como Santo Domingo Este, Norte u Oeste o aceptar trayectos más largos hacia sus lugares de trabajo con tal de reducir el costo del alquiler.

A estos gastos se suman el depósito de garantía, la comisión inmobiliaria, la mudanza y el acondicionamiento del inmueble, lo que hace que independizarse requiera una inversión inicial cada vez mayor.

El comportamiento del mercado inmobiliario evidencia una brecha creciente entre el costo de la vivienda y el poder adquisitivo de los trabajadores. Para miles de dominicanos, encontrar un apartamento disponible ya no es el principal obstáculo; el verdadero reto es que el alquiler sea compatible con sus ingresos.