SANTO DOMINGO.- El presidente Luis Abinader, anunció este 6 de abril de 2025 un plan compuesto por 15 medidas destinadas a ordenar la migración en el país, con un enfoque particular en la crisis que atraviesa Haití, nación vecina que enfrenta una grave inestabilidad política y social. Este contexto ha generado un aumento en la presión migratoria sobre la República Dominicana, lo que ha llevado al gobierno a tomar acciones más contundentes para proteger la soberanía nacional y garantizar el cumplimiento de las leyes migratorias.
En su anuncio, compartido a través de un hilo en la plataforma X, Abinader destacó que la crisis en Haití no fue causada por la República Dominicana, pero que su gobierno tiene la responsabilidad de enfrentarla con firmeza para proteger a la población dominicana. Entre las medidas presentadas, se incluye un reforzamiento de la seguridad fronteriza mediante la reorganización de brigadas militares en seis zonas, el despliegue de más de 1,500 soldados en la frontera y la licitación de 13 kilómetros adicionales de muro fronterizo, una iniciativa que ya había sido priorizada durante su campaña de reelección en mayo de 2024. Estas acciones buscan evitar que la violencia que afecta a Haití se traslade al territorio dominicano.
El plan también contempla un endurecimiento de las leyes migratorias, con un proyecto que sancionará con mayor rigor a quienes faciliten la entrada irregular de migrantes, alquilen viviendas a personas indocumentadas o participen en el tráfico de personas. Además, se fortalecerá el control migratorio interno con la incorporación de 750 nuevos agentes migratorios y la creación de oficinas de control en todas las provincias, dejando claro que aquellos en condición irregular deberán regularizarse o enfrentarán la repatriación.
En el ámbito de la salud, se implementará un nuevo protocolo en los hospitales del Sistema Nacional de Salud que exigirá la identificación de los pacientes. Aquellos que no cumplan con los requisitos serán atendidos, pero posteriormente repatriados, y cada hospital contará con un agente migratorio para garantizar el cumplimiento de esta medida. Esto responde a las preocupaciones sobre la presión que los servicios públicos han experimentado debido a la migración.
Desde el punto de vista económico, el gobierno busca reducir la dependencia de la mano de obra migrante mediante un aumento salarial del 25% en zonas francas y del 30% en el sector turístico, además de impulsar la mecanización en sectores como la agricultura y la construcción a través de un fondo ampliado por Bandex. También se permitirá que los beneficiarios del programa Supérate trabajen sin perder su apoyo social, promoviendo una economía más ordenada y menos dependiente de la informalidad.
Para garantizar una mayor justicia y participación ciudadana, Abinader propuso la creación de una Procuraduría Especializada en Migración y un Observatorio Ciudadano de Política Migratoria, además de alianzas con gobiernos locales para agilizar las repatriaciones. En cuanto al comercio fronterizo, se modificará el reglamento de los mercados binacionales para que las actividades comerciales se realicen con mayor seguridad y respeto a la ley.
El presidente cerró su mensaje enfatizando que estas medidas no buscan cerrar puertas, sino ordenar la casa, subrayando que la soberanía, la identidad y el respeto a la ley no son negociables. A pesar de las críticas internacionales, como las de Amnistía Internacional, que ha señalado violaciones a los derechos humanos en las políticas migratorias dominicanas, Abinader afirmó que la República Dominicana seguirá siendo un país solidario, pero con límites claros, donde el desarrollo y el orden deben ir de la mano. Este anuncio refleja la complejidad de la dinámica migratoria en el país, que, siendo un emisor de migrantes hacia destinos como España y Estados Unidos, también depende de la mano de obra extranjera para sostener su crecimiento económico.
