El proceso para que Haití regrese a las urnas volvió a quedar en suspenso luego de que el Consejo Electoral Provisional (CEP) anunciara el aplazamiento de varias etapas del calendario electoral, incluida la campaña para los comicios presidenciales y legislativos.

La decisión deja sin fecha definida la primera vuelta electoral, que estaba programada para el próximo 13 de diciembre. El organismo informó que elaborará un calendario actualizado y que las nuevas fechas serán anunciadas posteriormente.

El CEP explicó que la medida se tomó después de que el Consejo de Ministros aprobara modificaciones al decreto electoral del pasado 2 de junio y tras consultas con los actores políticos. Como parte de los cambios, también fue extendido hasta el 31 de octubre el plazo para la inscripción de candidaturas, que originalmente concluía el 9 de octubre.

El organismo electoral señaló que trabaja en la actualización del calendario tomando en cuenta los requerimientos técnicos y operativos del proceso, así como las condiciones necesarias para desarrollar sus distintas etapas. Mientras tanto, el registro de votantes continúa.

El calendario publicado en julio establecía el 13 de diciembre como fecha para la primera vuelta de las elecciones presidenciales y legislativas, mientras que una eventual segunda vuelta estaba prevista para el 21 de febrero de 2027. La programación también contemplaba una consulta sobre cambios a la Constitución y elecciones de representantes locales.

El nuevo aplazamiento representa otro obstáculo para un país que no celebra elecciones generales desde 2016. El último presidente elegido por voto popular, Jovenel Moïse, fue asesinado en julio de 2021 y desde entonces Haití permanece sin un mandatario elegido mediante sufragio.

La incertidumbre electoral ocurre mientras Haití enfrenta una grave crisis de seguridad provocada por grupos armados que han extendido su control territorial y mantienen bajo presión a las instituciones estatales. Según datos citados recientemente por Naciones Unidas, más de 5,700 personas han muerto o resultado heridas por la violencia en lo que va de año, además de registrarse más de 230 secuestros y más de 1,000 casos de violencia sexual contra mujeres y niñas.

La violencia también ha provocado el desplazamiento de cerca de 1.5 millones de personas dentro del territorio haitiano, de acuerdo con estimaciones de la Organización Internacional para las Migraciones citadas por Naciones Unidas.

En medio de este escenario, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas extendió el pasado 29 de septiembre por otros seis meses el mandato de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), creada para apoyar a las autoridades haitianas en el combate contra los grupos armados. Su mandato ahora se extiende hasta el 31 de marzo de 2027.

La fuerza internacional tiene como meta alcanzar unos 5,500 efectivos, pero su despliegue se mantiene por debajo de esa cifra. La situación de seguridad continúa siendo uno de los principales desafíos para concretar un proceso electoral en Haití.