El estado de Tennessee suspendió las ejecuciones previstas para lo que resta de 2026 y ordenó una revisión independiente de sus procedimientos de pena capital, luego de que una ejecución programada contra Christa Pike no pudiera completarse tras la administración de dos dosis de pentobarbital.

Pike, de 50 años, fue trasladada a un centro médico después del procedimiento realizado el miércoles en la prisión Riverbend Maximum Security Institution, en Nashville. Según sus abogados y testigos de la ejecución, la mujer permaneció con vida y podía ser escuchada respirando y emitiendo sonidos después de recibir las dosis. Su equipo legal indicó que desconocía su estado de salud.

El gobernador de Tennessee, Bill Lee, anunció posteriormente la suspensión de todas las ejecuciones restantes del año y ordenó una investigación externa para determinar qué ocurrió. El mandatario sostuvo que las sentencias de muerte deben ejecutarse de acuerdo con la ley y la Constitución, pero también de manera efectiva.

El Departamento Correccional de Tennessee, por su parte, aseguró que sus funcionarios siguieron cada paso del protocolo de ejecución aprobado por las autoridades estatales y señaló que el procedimiento no contempla medidas adicionales después de las previstas.

¿Quién es Christa Pike?

Pike llevaba más de tres décadas en el corredor de la muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, ocurrido en Knoxville en 1995. Pike tenía 18 años cuando cometió el crimen junto con su entonces novio, Tadaryl Shipp, quien tenía 17 años y recibió una condena de cadena perpetua. Otra joven vinculada al caso, Shadolla Peterson, testificó contra ambos y recibió libertad condicional.

La ejecución de Pike habría sido la primera de una mujer en Tennessee en más de 200 años y también la primera ejecución en la era moderna del estado de una persona condenada por un delito cometido a los 18 años.

El intento de ejecución ocurrió después de una jornada marcada por decisiones judiciales de última hora. Un tribunal federal de apelaciones había suspendido temporalmente el procedimiento, pero la Corte Suprema de Estados Unidos levantó posteriormente esa medida y permitió que Tennessee continuara con la ejecución.

La defensa de Pike había cuestionado previamente el protocolo de inyección letal y advertido sobre posibles complicaciones relacionadas con sus condiciones médicas. En enero, sus abogados también habían señalado que el nuevo procedimiento basado exclusivamente en pentobarbital carecía, a su juicio, de un plan adecuado para responder ante un eventual fallo.

La próxima ejecución programada en Tennessee correspondía a Gary Wayne Sutton, prevista para el 3 de diciembre, pero quedó suspendida como consecuencia de la decisión del gobernador.