El sacerdote católico Norberto Rosario Ovalle cuestionó la proliferación de bancas de apuestas y “tragamonedas” en las comunidades, así como la presencia de estos establecimientos cerca de iglesias, escuelas, hospitales y otras instituciones.

Durante una homilía en la parroquia San Francisco de Asís, en El Factor, provincia María Trinidad Sánchez, el religioso criticó la participación que, según afirmó, tendrían algunos legisladores en negocios relacionados con los juegos de azar.

“Tenemos un Congreso Nacional lleno de riferos, galleros y patrocinadores de juegos de azar”, manifestó Rosario.

El sacerdote sostuvo que esta situación dificulta, a su juicio, la aplicación de las regulaciones sobre el sector y cuestionó que quienes elaboran las leyes puedan tener intereses vinculados a esa actividad.

“Nadie puede ser juez y parte. En un negocio nadie puede ser parte del que toma las decisiones sobre el negocio y además tener representación del negocio”, manifestó.

Rosario calificó esa situación como “Colusión de intereses” y agregó: “que en un negocio en el que yo participo, yo también soy el que ayuda a hacer la ley. Es un asunto muy triste eso”.

Sus declaraciones se producen luego de que el Senado aprobara el 16 de septiembre la ley que regula los juegos de azar en el país. La normativa crea la Dirección General de Juegos de Azar (DGJA) y establece, entre otras disposiciones, una distancia mínima de 500 metros para estos establecimientos respecto de escuelas, universidades, iglesias, hospitales y otras instituciones protegidas.

El religioso también comparó el Congreso actual con el de décadas anteriores y mencionó al exrector de la UASD Hugo Tolentino Dipp como uno de los legisladores que, según su valoración, representaban otro perfil.

“Ahora no. Ahora tenemos el congreso lleno de riferos, galleros y patrocinadores de juegos de azar”, precisó.