Una revisión independiente sobre el asesinato de Charlie Kirk en la Universidad del Valle de Utah (UVU) identificó deficiencias en la planificación y coordinación de la seguridad del evento en el que el activista fue atacado en septiembre de 2025.
El informe concluyó que la universidad no elaboró una evaluación formal de seguridad ni un plan de acción para la actividad, pese a que durante las reuniones previas funcionarios habían planteado inquietudes sobre la celebración del evento al aire libre y las características del lugar.
Kirk fue asesinado el 10 de septiembre de 2025 mientras participaba en un encuentro con estudiantes en el campus de Orem, Utah. El evento se desarrollaba en un patio rodeado de edificios y zonas elevadas desde las que existían puntos de observación sobre el área donde se encontraba el activista.
De acuerdo con la revisión, representantes de la universidad propusieron otras ubicaciones, incluidos espacios bajo techo, pero Turning Point USA (TPUSA), organización que había coordinado la actividad, manifestó su preferencia por mantenerla en el patio debido a que ya había utilizado ese lugar anteriormente.
Los investigadores determinaron que las decisiones sobre el sitio, la cantidad de asistentes, el control de acceso y otros aspectos de seguridad no quedaron respaldadas por un proceso formal de evaluación. También señalaron que la coordinación entre la seguridad de la universidad y el equipo privado contratado por TPUSA no alcanzó el nivel necesario para un evento de esas características.
Oportunidades de prevención
La revisión identificó como una de las principales deficiencias la falta de una inspección y una reunión conjunta de seguridad antes del inicio de la actividad.
El jefe de Policía de la UVU había propuesto reunirse con el equipo de seguridad de TPUSA en una zona elevada próxima al lugar donde hablaría Kirk. La reunión estaba prevista para la mañana del evento, pero finalmente no se realizó.
El informe también señala que la universidad no formalizó un análisis sobre puntos elevados, accesos a edificios y otras características del entorno que podían representar desafíos para la seguridad.
Los investigadores recomendaron establecer procedimientos obligatorios para evaluar previamente los riesgos de eventos de gran magnitud, definir responsabilidades y determinar cuándo una actividad debe trasladarse a un espacio interior o a un lugar más controlable.
Universidad anuncia cambios
La UVU informó que ya ha comenzado a implementar varias de las recomendaciones de la revisión. Entre las medidas se encuentra la creación de un cargo de director de Seguridad Pública, que tendrá bajo su coordinación áreas como la Policía del campus, gestión de emergencias, seguridad contra incendios y protección durante eventos.
La universidad también trabaja en nuevos procedimientos para la planificación de actividades de alto perfil, evaluaciones de seguridad por escrito, coordinación con organismos externos y protocolos para el control de acceso.
La revisión fue realizada por un equipo independiente que llevó a cabo visitas al campus, más de 70 entrevistas y examinó miles de documentos, registros operativos, comunicaciones y otros materiales relacionados con el caso. El equipo indicó que no encontró evidencia de que algún empleado o agente de la universidad hubiera actuado de mala fe o con desprecio deliberado por la seguridad.
