La organización celebra seis décadas y media de servicio con más de 2,365,000 personas impactadas y nuevas iniciativas para fortalecer la seguridad alimentaria y los medios de vida.

SANTO DOMINGO, República Dominicana. —A 65 años de su fundación, Cáritas Dominicana celebra su aniversario con una historia marcada por el acompañamiento a las personas más vulnerables, el fortalecimiento de las comunidades y una apuesta creciente por soluciones que permitan a las personas avanzar hacia una mayor autonomía y mejores condiciones de vida.

Bajo el lema “Amor, servicio y compromiso”, Cáritas llega a su 65 aniversario con más de 700 familias impactadas durante 2026, 63 comunidades beneficiadas, más de 75 huertos instalados, más de 300 animales entregados para fortalecer medios de vida y más de 25 farmacias comunitarias en funcionamiento.

A estas iniciativas se suman las respuestas desplegadas ante situaciones ocasionadas por desastres climáticos, específicamente los terremotos en Jamaica, Cuba y Venezuela como parte de la vocación de solidaridad que caracteriza a la organización.

Para Juan Manuel Díaz, director de Cáritas Dominicana, las cifras representan mucho más que resultados de gestión, pues detrás de cada intervención existe una historia humana y una oportunidad de transformar las condiciones de vida de una familia o una comunidad.

“Estos 65 años nos recuerdan que servir, más que responder ante una necesidad inmediata, significa acompañar a las personas, caminar junto a las comunidades y ayudar a crear las condiciones para que puedan construir un futuro con mayor dignidad y oportunidades”, expresó Díaz Parrondo.

Del asistencialismo al acompañamiento comunitario

Cáritas Dominicana fue constituida por la Conferencia del Episcopado Dominicano el 19 de septiembre de 1961. Desde entonces, su labor ha evolucionado desde una fuerte respuesta de asistencia humanitaria hacia un modelo que combina atención a necesidades inmediatas con la creación de capacidades y oportunidades.

En esta visión, un huerto representa seguridad alimentaria; un animal puede convertirse en un medio de vida; y una capacitación, en una oportunidad productiva.

Así lo expresó Antonia García beneficiaria del proyecto Seguridad Alimentaria desarrollado en Dajabón: “Ese huertito me ha ayudado mucho, porque ya uno tiene ají, tomate y otras cositas en mi propia casa y gasto menos comprando para cocinar. También aprendí a sembrar”.

Historias como la de Antonia constituyen, para Cáritas, la dimensión humana que existe detrás de las cifras y reflejan el propósito de transformar la ayuda en herramientas que permitan a las familias mejorar sus condiciones de vida. Díaz destacó, además, que uno de los principales desafíos de Cáritas hacia los próximos años es fortalecer su presencia territorial, ampliar las alianzas y continuar desarrollando iniciativas sostenibles que respondan a las realidades particulares de las comunidades.

Hoy, su red está presente en distintos territorios de la República Dominicana a través de las Cáritas diocesanas y parroquias conectando la acción social con las realidades de las comunidades.

Al cumplir 65 años amor, servicio y compromiso, Cáritas Dominicana mira hacia adelante con el desafío de fortalecer su red nacional, ampliar alianzas y continuar impulsando soluciones sostenibles frente a las nuevas necesidades sociales.

Sesenta y cinco años después, la misión de Cáritas continúa: acompañar personas, fortalecer comunidades y construir medios de vida.

Una celebración con acciones concretas

La celebración del 65º aniversario tendrá como principales momentos una Misa de Acción de Gracias, el Encuentro de Directores de las Cáritas Diocesanas y una donación destinada a la construcción de un acueducto en una comunidad del Gran Santo Domingo.

Asimismo, la organización promueve la iniciativa “Construye el Huerto más Grande del País”, concebida como un llamado ciudadano para fortalecer la seguridad alimentaria y convertir la solidaridad en acción.

La red de Cáritas está presente en diferentes territorios de la República Dominicana a través de las Cáritas arquidiocesanas, diocesanas y zonales, conectando la acción social con las necesidades y realidades particulares de cada comunidad.

Sesenta y cinco años después de su fundación, Cáritas reafirma su compromiso de continuar acompañando a las personas, fortaleciendo a las comunidades y promoviendo la construir medios de vida.