La madrugada de este viernes, un incendio redujo a escombros parte del edificio de apartamentos Luis Franco, ubicado en la avenida Correa y Cidrón, esquina Amín Abel Hasbún, frente a la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

El fuego comenzó alrededor de la 1:00 de la madrugada y obligó a los residentes a abandonar el inmueble de manera apresurada ante la rápida propagación de las llamas. De acuerdo con testimonios ofrecidos por los afectados, en los primeros momentos algunos llegaron a pensar que se trataba de un movimiento telúrico debido al estruendo y las fuertes vibraciones que se escuchaban dentro de la edificación. Poco después confirmaron que el ruido provenía del incendio.

La emergencia provocó una evacuación inmediata. Decenas de personas tuvieron que salir de sus apartamentos con la ropa que llevaban puesta, dejando atrás muebles, documentos, electrodomésticos y otras pertenencias.

Al amanecer, la magnitud de los daños era evidente. Los dos primeros niveles del edificio quedaron prácticamente destruidos, con entrepisos y divisiones internas colapsadas, mientras vigas metálicas retorcidas y restos de materiales permanecían entre los escombros.

Aunque la estructura de hormigón permaneció en pie, el fuego y el humo afectaron distintos puntos del inmueble. La fachada quedó ennegrecida hasta niveles superiores y varias ventanas terminaron sin cristales ni marcos.

Los residentes también expresaron preocupación por el tiempo que, según sus testimonios, tardaron en llegar los bomberos tras iniciarse la emergencia. Algunos aseguraron que durante los primeros minutos vivieron momentos de angustia mientras intentaban salir del edificio.

A primeras horas de la mañana, vecinos y afectados permanecían frente a la edificación mientras las autoridades realizaban las labores correspondientes. El acceso al inmueble se mantenía restringido debido a las condiciones en que quedó la estructura.

En los alrededores también podían observarse cables eléctricos y materiales desprendidos sobre la vía pública, mientras el área permanecía bajo vigilancia para evitar que las personas ingresaran a la zona afectada.

Los residentes ahora esperan conocer la evaluación de las autoridades sobre las condiciones de la estructura y determinar si podrán recuperar algunas de sus pertenencias. Para varias familias, sin embargo, la prioridad inmediata será encontrar un lugar donde permanecer luego de que sus viviendas quedaran inhabitables.