SANTO DOMINGO, R.D.- El expresidente Joaquín Balaguer, nacido oficialmente el 1 de septiembre de 1906 en la entonces comuna de Villa Bisonó, conocida como Navarrete, cumpliría este año 120 años. La fecha exacta de su nacimiento ha sido objeto de dudas históricas debido a las limitaciones de los registros civiles de principios del siglo XX.

Balaguer, hijo de Joaquín Jesús Balaguer Lespier y Carmen Celia Ricardo, fue el único varón entre ocho hermanos y se convirtió en una de las figuras políticas más influyentes de la historia dominicana. Su legado continúa siendo objeto de valoraciones contrapuestas, pero su influencia sobre los presidentes posteriores resulta difícil de ignorar.

Entre sus principales coincidencias con quienes ocuparon la Presidencia después de 1996 figura el intento de reelección presidencial. Leonel Fernández, Danilo Medina y Luis Abinader lograron reelegirse, mientras Hipólito Mejía no consiguió repetir en el cargo.

En 1996, Balaguer respaldó a Fernández en la segunda vuelta mediante el denominado Frente Patriótico, alianza que permitió al candidato del PLD derrotar a José Francisco Peña Gómez. Fernández posteriormente desarrolló importantes proyectos de infraestructura y reformas institucionales, características que algunos analistas consideran cercanas al estilo balaguerista.

Mejía, por su parte, mantuvo una relación cercana con Balaguer y solía citar sus expresiones. Danilo Medina también tuvo contacto político con el antiguo caudillo y posteriormente desarrolló las denominadas visitas sorpresa, además de impulsar grandes obras públicas.

Abinader, aunque no conoció personalmente a Balaguer, comparte algunas coincidencias políticas con él, entre ellas la reelección, la conducción partidaria y la realización de grandes eventos nacionales. También mantuvo a Héctor Valdez Albizu al frente del Banco Central, al igual que Fernández y Medina.

Uno de los principales contrastes se encuentra en el endeudamiento público. El texto destaca que Balaguer construyó numerosas obras de infraestructura durante sus gobiernos sin recurrir a préstamos, mientras los gobiernos posteriores han utilizado ampliamente el financiamiento público para ejecutar sus programas.

A 120 años de su nacimiento, Balaguer permanece como una referencia inevitable para comprender la evolución del poder político dominicano.