El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, descartó la posibilidad de alcanzar un acuerdo con los líderes de Irán, a quienes calificó de «salvajes», y advirtió que su país responderá con mayor contundencia si Teherán vuelve a atacarlo.
«No permitiremos que Irán nos ataque, y si, Dios no lo quiera, nos atacan, recibirán un golpe con el que ni siquiera han soñado, mucho más fuerte del que han recibido hasta ahora», afirmó Netanyahu durante un acto celebrado la noche del martes en un asentamiento israelí en el territorio palestino ocupado de Cisjordania.
Las declaraciones se producen en medio de una nueva escalada de la presión internacional sobre Irán y mientras Estados Unidos amplía sus sanciones contra el régimen de Teherán.
Netanyahu se refirió a una reunión que sostuvo en Washington hace casi un mes con el presidente estadounidense, Donald Trump, durante la cual, según relató, analizaron distintas alternativas frente a Irán.
El mandatario israelí aseguró que le manifestó a Trump que no tenía «ninguna objeción» a alcanzar un acuerdo con Irán, aunque puso en duda que fuera posible negociar con sus actuales dirigentes. «Es imposible llegar a un acuerdo», sostuvo Netanyahu al referirse a esa posibilidad.
Según el primer ministro israelí, durante su encuentro con Trump también se planteó la posibilidad de recurrir a una acción militar. «Le dije: ‘Estamos ahí, nos defenderemos, no permitiremos que Irán nos ataque’», relató.
La tercera alternativa discutida, de acuerdo con Netanyahu, fue intensificar el bloqueo económico contra Irán. En ese sentido, destacó las nuevas medidas adoptadas por la administración Trump contra decenas de individuos, entidades y embarcaciones relacionadas con el régimen iraní.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció el lunes una nueva campaña de sanciones que afecta a casi 60 personas, empresas y buques vinculados, entre otros sectores, con las redes petroleras, los programas de misiles y nucleares y operaciones cibernéticas de Irán. Washington también amplió el alcance de las posibles sanciones secundarias a sectores como las criptomonedas, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo.
Netanyahu respaldó estas medidas y afirmó que Trump había confirmado el fortalecimiento de la presión contra Teherán de una manera «muy, muy, muy contundente».
La tensión entre Israel, Irán y Estados Unidos se mantiene elevada, mientras las autoridades iraníes han rechazado las nuevas sanciones estadounidenses y aseguran que cuentan con mecanismos para contrarrestar la presión económica.
