La administración del presidente Donald Trump advirtió que el John F. Kennedy Center for the Performing Arts, en Washington D.C., podría terminar siendo demolido si no se permite llevar a cabo el plan de remodelación del complejo, que contempla su cierre durante aproximadamente dos años.

La advertencia fue presentada en un documento judicial por abogados del Departamento de Justicia, quienes sostienen que, sin las reparaciones previstas, el edificio podría continuar deteriorándose hasta convertirse en una estructura insegura que tendría que ser retirada. Como posible alternativa, mencionaron la construcción de un gran anfiteatro al aire libre con vista al río Potomac. 

Los abogados describieron al Kennedy Center como una estructura que enfrenta problemas de seguridad y deterioro, y argumentaron que las obras de renovación son necesarias para evitar un escenario de mayor deterioro. La administración sostiene que el proyecto requiere una inversión de unos 250 millones de dólares y que el cierre total durante dos años permitiría realizar los trabajos de manera más eficiente y segura. 

La advertencia se produce en medio de una batalla legal entre la administración Trump y la congresista demócrata Joyce Beatty, quien busca impedir que el presidente vuelva a colocar su nombre en la fachada del centro.

En mayo, un juez federal determinó que el Kennedy Center fue establecido por el Congreso como un memorial dedicado al expresidente John F. Kennedy y que solo el Congreso tiene autoridad para modificar su nombre. Como consecuencia, el nombre de Trump fue retirado de la fachada en junio. 

Sin embargo, la junta directiva del centro, integrada mayoritariamente por personas designadas por Trump, aprobó este mes una propuesta para que la fachada vuelva a reconocer al mandatario como responsable de la restauración. También aprobó denominar los terrenos exteriores como “President Donald J. Trump Plaza”

Los abogados de Beatty calificaron la posibilidad de demolición como una amenaza y rechazaron los argumentos de la administración. Un nuevo enfrentamiento judicial sobre el futuro del centro está previsto para este jueves en Washington. 

La administración Trump, por su parte, sostiene que permitir las obras es necesario para preservar el histórico recinto cultural, mientras sus opositores cuestionan que la remodelación esté vinculada al intento de reconocer nuevamente el nombre del presidente.