El Gobierno dominicano considera necesario retomar, a corto plazo, el proceso de ajuste de la tarifa eléctrica para que el precio del servicio refleje sus costos reales y contribuya a reducir de manera gradual el subsidio que reciben las empresas distribuidoras de electricidad (EDE).
La propuesta está contenida en el Plan Nacional Plurianual del Sector Público 2025-2028, elaborado por el Ministerio de Hacienda y Economía, que identifica el esquema tarifario desactualizado como uno de los factores que han contribuido al déficit financiero de las tres distribuidoras estatales.
El documento señala que el proceso de actualización de la tarifa fue suspendido en 2022 debido al impacto de las presiones inflacionarias. Desde entonces, las pérdidas acumuladas de las EDE han continuado representando una carga para las finanzas públicas.
Entre 2014 y 2024, el Estado transfirió RD$505,629 millones para cubrir el déficit de las distribuidoras. Mientras que, entre enero y el 14 de agosto de este año, el subsidio eléctrico ya había alcanzado los RD$78,800 millones, de los RD$85,586.7 millones contemplados en el presupuesto vigente, según datos de la Dirección General de Presupuesto.
Además de la modificación tarifaria, el Gobierno plantea reducir de forma sostenida las pérdidas de energía y acelerar la transición hacia una matriz energética menos dependiente de los combustibles fósiles.
Las pérdidas técnicas y no técnicas de las tres EDE se situaron en 38.9 % hasta mayo. Edeeste registró el mayor nivel, con 56 %, seguida de Edesur, con 31.6 %, y Edenorte, con 26.1 %.
El plan propone fortalecer los programas destinados a disminuir estas pérdidas, mejorar la supervisión de los circuitos de distribución y ampliar el uso del Sistema de Información Geográfica (IGEA) para detectar y controlar irregularidades en el consumo.
Asimismo, plantea mejorar la planificación de la generación eléctrica. Aunque la capacidad instalada del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) aumentó de 4,889 megavatios en 2019 a 5,795.9 en 2024, y la generación pasó de 19,266 a 25,397 gigavatios-hora durante ese período, el país mantiene una elevada dependencia de combustibles fósiles.
Ante este escenario, el Gobierno considera necesario fortalecer la planificación de nuevas plantas de generación, mejorar la coordinación entre las instituciones del sector y orientar las inversiones hacia tecnologías más limpias.
El documento advierte que, sin una corrección estructural que combine ajustes tarifarios, reducción de pérdidas y una transformación de la matriz energética, los déficits de las distribuidoras podrían continuar aumentando y ejerciendo mayor presión sobre las finanzas del Estado.
