Los disturbios registrados durante el partido de la Copa de Alemania entre el Waldhof Mannheim y el FC Kaiserslautern dejaron un saldo de 85 personas que necesitaron atención médica y 35 agentes policiales lesionados, según el balance preliminar de las autoridades.
Los enfrentamientos se desataron después de finalizar los 90 minutos reglamentarios, cuando el marcador permanecía 0-0. La tensión aumentó tras un altercado entre jugadores y posteriormente aficionados del Mannheim lanzaron objetos hacia el área donde se encontraba el equipo del Kaiserslautern.
En respuesta, seguidores del Kaiserslautern lanzaron varios cohetes y artefactos pirotécnicos hacia la tribuna principal. La situación provocó que aficionados locales irrumpieran en el terreno de juego, obligando a la Policía a intervenir para impedir que los disturbios se extendieran.
Las autoridades utilizaron agentes a pie y a caballo para contener a los seguidores. Durante el operativo, 35 policías resultaron lesionados por el lanzamiento de material pirotécnico, mientras que otras 85 personas tuvieron que recibir atención médica debido a la exposición al humo y al uso de gas pimienta. Ocho de ellas fueron trasladadas a hospitales para recibir atención adicional.
La Policía informó que entre los agentes afectados hay 33 miembros de la Policía Federal y dos policías de Baden-Württemberg. Todos presentaron, según el balance oficial, lesiones leves.
El encuentro tuvo que ser interrumpido temporalmente y la reanudación de la prórroga se retrasó. Finalmente, el Kaiserslautern se impuso 1-0 con un gol en el minuto 120.
Las autoridades detuvieron provisionalmente a varios aficionados y abrieron investigaciones por posibles delitos de lesiones, daños a la propiedad, alteración del orden público, agresiones contra agentes y violaciones de la legislación sobre explosivos. Unos 1,400 policías participaron en el dispositivo de seguridad.
