El expresidente Hipólito Mejía consideró que los cambios dentro del Gobierno pueden ser beneficiosos, aunque evitó valorar las recientes designaciones realizadas por el presidente Luis Abinader y descartó asumir un papel de intermediario para gestionar cargos públicos.

Al ser cuestionado sobre si todavía podrían producirse más movimientos en el tren gubernamental, Mejía respondió que «debe haber», pero aclaró que desconoce cuáles serían y que no le corresponde determinar qué funcionarios deben permanecer o ser sustituidos.

«Son útiles los cambios, pero de que hay que analizar lo que esté bueno o esté malo, eso no es una función mía», manifestó el exmandatario.

Mejía también negó que dirigentes o personas de su entorno se acerquen a él para pedirle que intervenga ante Abinader en busca de algún nombramiento. Recordó que durante su propia gestión presidencial llegó a recibir este tipo de solicitudes, pero afirmó que esa práctica ya no forma parte de su dinámica política. «La verdad es que yo no manejo ese tipo de cabildeo. Yo no quiero ser cabildero», sostuvo.

El exgobernante también se refirió a las designaciones de dirigentes vinculados a su sector dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM), y dejó claro que no considera que los cargos públicos pertenezcan a una corriente política específica. Al respecto, sostuvo que «el Gobierno no es propiedad de nadie».