Lo que comenzó como una expresión de la cultura de internet ahora está saliendo de las pantallas y llegando a parques y espacios públicos. Se trata de “farmear aura”, una tendencia que lleva a adolescentes y jóvenes a competir para demostrar quién proyecta mayor seguridad, carisma y actitud frente a los demás.
La expresión combina el verbo “farmear”, tomado del lenguaje de los videojuegos, donde significa repetir determinadas acciones para acumular recursos, experiencia o puntos, con “aura”, una palabra que en las redes sociales pasó a utilizarse para describir la presencia, el estilo o el nivel de “coolness” que transmite una persona.
En la práctica, “farmear aura” consiste en realizar acciones que hagan parecer a alguien seguro, interesante o naturalmente llamativo. Una pose, una mirada, una caminata, un baile, una celebración deportiva o incluso una reacción aparentemente espontánea puede ser considerada una forma de “ganar aura”.
La tendencia comenzó a circular en comunidades digitales desde 2024 y alcanzó una enorme difusión internacional durante 2025, especialmente después de que se hicieran virales videos del joven indonesio Rayyan Arkan Dikha bailando en la parte delantera de una embarcación durante una competencia tradicional de botes. Su actitud y movimientos fueron interpretados en redes como un ejemplo de alguien que proyectaba “aura”.
Ahora, el fenómeno ha dado un nuevo paso: las llamadas “batallas de aura”. En estos encuentros, dos participantes se enfrentan frente a un público y tratan de imponerse mediante gestos, poses, bailes, movimientos y actitudes inspiradas en memes, personajes de anime, videojuegos, deportistas y otras figuras de la cultura popular.
No necesariamente gana quien haga el movimiento más complicado. La clave está en mantener la seguridad y la actitud sin aparentar esfuerzo. Los espectadores suelen funcionar como jueces y determinan quién tuvo mayor presencia mediante aplausos, gritos o reacciones.
De ahí surgen expresiones como “+1,000 de aura”, cuando alguien realiza una acción considerada impresionante, o “perdió aura”, cuando ocurre algo que rompe esa imagen de seguridad o termina resultando vergonzoso.
Aunque la tendencia nació como una broma y un lenguaje propio de las redes, su transformación en encuentros presenciales muestra cómo los memes y códigos de internet están pasando cada vez con mayor rapidez de las pantallas a la vida cotidiana de las nuevas generaciones.
