Este miércoles, María Teresa Fabián, de 72 años, aseguró que continúa enfrentando las secuelas físicas y psicológicas de la agresión que sufrió a manos de Jean Andrés Pumarol, una situación que le ha impedido regresar al trabajo y que, según afirma, la mantiene viviendo con temor.
Fabián, quien se dedica al trabajo doméstico, explicó que las lesiones en una de sus manos le impiden realizar incluso las tareas más básicas. «No estoy trabajando ahora, no puedo, porque ni siquiera puedo sostener un peine, ni puedo lavar una ropa interior con esa mano», expresó.
Indicó que los médicos le recomendaron continuar con terapias físicas y recibir atención psicológica como parte de su proceso de recuperación. Al ser cuestionada sobre cómo sobrevive tras perder los ingresos que obtenía de su empleo, respondió: «Dios proveerá».
La mujer también insistió en que Jean Andrés Pumarol debe permanecer en prisión. «Yo espero, en el nombre de Jesús, que le den cárcel, porque él no puede estar en medio de la sociedad. Uno vive asustado, con el corazón en la boca», afirmó.
Fabián recordó que durante el ataque una mujer perdió la vida, por lo que considera que el imputado no debe recuperar su libertad, independientemente de su condición de salud. «Fue una doña que mató y estaba en su casa tranquila. Eso se paga, porque hay muchos que tienen ese mismo problema y han hecho más cosas de ahí, o menos, y los tienen presos», sostuvo.
