El conflicto entre las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) y las clínicas privadas podría llegar a los tribunales si se materializa una suspensión de servicios que afecte a los afiliados, advirtió el director de la Dirección de Información y Defensa de los Afiliados (DIDA), Elías Báez.

La advertencia surge luego de que la Asociación Nacional de Clínicas y Hospitales Privados (Andeclip) amenazara con interrumpir la atención a las principales ARS del país, en medio de diferencias sobre pagos y condiciones contractuales.

Báez recordó que el Estado es garante del derecho a la salud y que las ARS, como administradoras de los recursos del Sistema Dominicano de Seguridad Social, tienen la obligación de asegurar la prestación de servicios a los afiliados. «Si se suspende la atención, la DIDA podría recurrir a los tribunales mediante un recurso de amparo para proteger ese derecho», señaló en su cuenta de X.

El funcionario explicó que los desacuerdos entre clínicas y ARS forman parte de una relación comercial regulada por la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Silsalril), por lo que los usuarios no deben ser los perjudicados. En ese sentido, indicó que las clínicas inconformes con las tarifas deben esperar el vencimiento de los contratos para renegociar, sin interrumpir la atención médica.

La DIDA reiteró que, de producirse una suspensión de servicios, ejercerá las acciones legales necesarias para garantizar el derecho constitucional a la salud y evitar que los afiliados queden desprotegidos.