El director ejecutivo de Pro Consumidor, Eddy Alcántara, aclaró este viernes que el anuncio realizado por los propietarios de estaciones de combustibles sobre el posible retiro de las terminales de pago electrónico no debe interpretarse como una decisión definitiva, sino como una medida de presión para llamar la atención de las autoridades.

Durante una entrevista televisiva, Alcántara explicó que la iniciativa de los detallistas busca abrir un espacio de diálogo con el Estado y las entidades financieras. “Más que ejecutar, lo que han hecho es llamar la atención para que el Estado se involucre y resuelva la situación”, señaló.

El funcionario reconoció que el anuncio ha generado preocupación entre los consumidores y adelantó que Pro Consumidor ya inició contactos con los sectores vinculados a la distribución de combustibles. Además, informó que la próxima semana se celebrará una reunión con el objetivo de encontrar alternativas que permitan resolver el conflicto.

La controversia surgió tras las declaraciones de Juan Elías Pérez, presidente de la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas), quien advirtió que las estaciones afiliadas podrían retirar los verifones debido a las altas comisiones bancarias. Según Pérez, la banca recibe alrededor de un 27 % de la utilidad bruta de los detallistas, lo que calificó como una carga insostenible para el sector.

El dirigente empresarial subrayó que la medida no busca afectar a los consumidores, sino evidenciar el impacto económico de las comisiones en la rentabilidad de las estaciones. También recordó que acciones similares se han implementado en otros países, donde los costos de las transacciones electrónicas han obligado a replantear los sistemas de pago en el sector energético.