Un tribunal de la ciudad de Oremburgo, en Rusia, condenó a prisión al propietario de un bar y a dos de sus trabajadores por organizar actividades dirigidas al público LGTBIQ+, en un caso considerado el primero de carácter penal desde que las autoridades rusas declararon al movimiento LGTBIQ+ como una organización extremista.

De acuerdo con la sentencia, el dueño del establecimiento recibió una pena de siete años de cárcel, mientras que la administradora fue condenada a seis años y tres meses de prisión. El director artístico, de 23 años, deberá cumplir una condena de dos años y tres meses.

Además de las penas de prisión, el tribunal impuso a los acusados una multa de un millón de rublos, al considerar que obtuvieron beneficios económicos mediante actividades vinculadas a una organización catalogada como extremista.

La investigación comenzó en marzo de 2024, luego de que el establecimiento fuera inspeccionado por las fuerzas de seguridad tras una denuncia presentada por un grupo nacionalista local.

En noviembre de 2023, la Justicia rusa declaró al movimiento LGTBIQ+ como una organización extremista, decisión que dio paso a una serie de operativos y restricciones contra espacios frecuentados por integrantes de esa comunidad en distintas ciudades del país.