Las playas del sureste de Florida viven una temporada marcada por la llegada masiva de sargazo, un fenómeno que ya se reporta en Miami Beach y Sunny Isles. Lo que antes era un paisaje de arenas blancas y aguas turquesa se ha transformado en extensos tapices marrones de algas en descomposición, generando malestar entre bañistas y residentes.

Videos y fotografías compartidas en redes sociales muestran franjas de costa cubiertas por montículos de sargazo que dificultan el acceso al mar y alteran la experiencia de quienes visitan la zona. El olor penetrante, producto de la descomposición del material orgánico bajo el sol, se percibe a distancia y ha provocado que muchos turistas eviten las playas.

Autoridades locales y expertos ambientales advierten que la magnitud del fenómeno en 2026 es una de las más intensas registradas en la última década. Investigadores de la Universidad del Sur de Florida señalan que mayo de este año presentó una de las mayores concentraciones de sargazo jamás documentadas en el Atlántico, lo que anticipa que las arribazones podrían prolongarse durante todo el verano.