El mercado energético reaccionó con fuerza este lunes tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró haber decidido posponer un ataque militar contra Irán previsto para el martes. La noticia elevó el precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) un 3,07 %, alcanzando los 108,66 dólares por barril.
Al cierre de la sesión, los contratos de futuros para junio sumaron 3,24 dólares respecto al día anterior, consolidando un repunte que sorprendió a los analistas tras un inicio de jornada en descenso.
La tensión geopolítica volvió a marcar el rumbo del crudo. Trump explicó que la decisión de frenar la ofensiva respondió a solicitudes de aliados como Arabia Saudí, Catar y Emiratos Árabes Unidos, aunque advirtió que Estados Unidos está preparado para lanzar un «ataque a gran escala» si no se logra un acuerdo que limite las capacidades nucleares de Irán.
El mensaje, difundido en su red Truth Social, fue interpretado como la señal más clara hasta ahora de que Washington contempla retomar el conflicto con Teherán. En paralelo, Irán presentó a través de Pakistán una nueva propuesta de paz, pero Trump descartó concesiones y aseguró que «Irán sabe lo que va a suceder pronto».
La incertidumbre se suma a la advertencia de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), cuyo director Fatih Birol alertó que las reservas comerciales acumuladas antes de la guerra en Oriente Medio podrían agotarse en cuestión de semanas, dejando al mercado aún más expuesto a la volatilidad.
