El Servicio Nacional de Salud (SNS), bajo la dirección del doctor Julio Landrón, anunció una resolución que ordena a los hospitales públicos retirar equipos médicos vinculados a contratos privados o gestionados bajo esquemas externos que no se ajusten a las normas institucionales.
La medida busca poner fin a prácticas que, según Landrón, han limitado la transparencia y eficiencia en la administración hospitalaria. En adelante, los centros deberán realizar licitaciones basadas en consumo, priorizando la adquisición de insumos y reactivos al menor costo posible.
Asimismo, el SNS instruyó a los hospitales, en coordinación con el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa), a adquirir equipos diagnósticos propios, garantizando que sean sostenibles y permanezcan bajo control público. Las empresas privadas tendrán un plazo para retirar equipos de imágenes médicas como tomógrafos y resonadores, muchos de ellos ya obsoletos.
En otro aspecto, Landrón informó que el SNS ha limitado el uso de vehículos institucionales exclusivamente para labores de supervisión programadas. Esta medida ha generado un ahorro mensual de 1.3 millones en combustible, reflejando el compromiso de la entidad con la eficiencia administrativa y la transparencia, incluso frente a intereses particulares arraigados durante años.
