La Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que el hantavirus «no es el próximo Covid-19», aunque advirtió que sigue siendo una enfermedad grave debido a su alta tasa de mortalidad y a la capacidad de algunas variantes de transmitirse entre personas en situaciones específicas.
El organismo mantiene bajo observación el brote detectado en el crucero MV Hondius, donde se confirmaron varios contagios y al menos tres fallecimientos. Las autoridades sanitarias internacionales continúan dando seguimiento a los pacientes afectados y a las personas que tuvieron contacto cercano con ellos.
Especialistas explicaron que la cepa Andes, detectada principalmente en Sudamérica, es una de las variantes más peligrosas del hantavirus. A diferencia de otros tipos del virus, esta puede transmitirse entre humanos mediante contacto cercano, incluyendo intercambio de saliva.
El hantavirus es transmitido generalmente por roedores infectados, a través del contacto con orina, saliva o excrementos contaminados. La enfermedad puede causar fiebre, dolores musculares y complicaciones respiratorias severas, con una evolución rápida en algunos pacientes.
Pese al aumento de vigilancia internacional, la OMS insistió en que el actual escenario no reúne las condiciones para convertirse en una pandemia similar al Covid-19. Sin embargo, recomendó mantener activos los protocolos de control, rastreo de contactos y monitoreo epidemiológico para evitar nuevos contagios.

