Durante la audiencia preliminar del caso Jet Set, Giordano Almonte, hijo de una de las fallecidas en el Jet Set, ofreció un testimonio cargado de dolor en el que relató el golpe que representó para el y su familia la pérdida de su madre, un tío y la esposa de este. En sus palabras, cuestionó la falta de empatía y la respuesta legal frente a la magnitud del hecho que dejó 236 personas fallecidas.

Almonte aseguró que los afectados se han sentido desamparados y criticó la indiferencia mostrada por los hermanos Espaillat en el proceso. «Lo menos que uno esperaría es algún tipo de empatía real. No venirme a comprar una víctima con tres cheles. No es por el dinero, es porque el dolor es irreparable e invaluable», expresó con firmeza.

El sobreviviente responsabilizó a los empresarios por no tomar las previsiones necesarias para evitar la tragedia, señalando que ser empresario implica asumir responsabilidad social y velar por la seguridad de las personas. «No hicieron lo propio para que ese techo no se cayera. Ser empresario es prever, es ser humano», concluyó.