Este miércoles los profesionales de la enfermería realizaron una jornada nacional de paro de 24 horas, en reclamo de pensiones dignas, aumento salarial y mejores condiciones laborales. La protesta afectó de manera significativa la prestación de servicios en hospitales públicos de distintas provincias del país.

Durante la huelga, las enfermeras solo ofrecieron atención en las áreas de emergencias y unidades de cuidados intensivos (UCI), dejando suspendidos los servicios regulares en centros como el Hospital Moscoso Puello, en el Distrito Nacional, y el Hospital Municipal La Descubierta, en Independencia.

En este último, el personal exigió al presidente Luis Abinader cumplir con la reclasificación de puestos, garantizar incentivos ofrecidos por el Seguro Nacional de Salud (Senasa) y contratar más enfermeras, denunciando que la falta de personal mantiene al hospital “en decadencia”.

La paralización también se extendió al Hospital Nuestra Señora de La Altagracia, donde las enfermeras denunciaron un déficit de más de 20 mil profesionales de enfermería a nivel nacional. Según la representante gremial María Carela, esta carencia obliga a que una sola enfermera cubra áreas completas con múltiples pacientes, lo que incrementa los riesgos en la atención hospitalaria.

Carela explicó que en unidades como hemodiálisis, donde deberían trabajar al menos dos enfermeras por turno, en la práctica solo una asume la carga de siete máquinas, situación que calificó como insostenible.

Las demandas incluyen el pago de incentivos por distancia, cambios de designación para personal que aún cobra como auxiliar pese a tener formación profesional, y mejoras salariales. Actualmente, una enfermera auxiliar devenga alrededor de RD$42,000, mientras que una licenciada recibe entre RD$48,000 y RD$50,000, cifras consideradas insuficientes frente al costo de la vida.