Una mujer decidió encadenarse frente a una prestadora de salud en Colombia para exigir la autorización del tratamiento médico que necesita su hijo de ocho meses, diagnosticado con Síndrome de West, una enfermedad neurológica grave que ha afectado rápidamente su estado.
La madre denunció que agotó todos sus recursos intentando costear la atención del menor, recurriendo incluso a la venta de postres y a solicitar ayuda a otras personas, sin lograr cubrir las necesidades médicas. Ante la falta de respuesta, optó por protestar públicamente para presionar a la entidad.
Durante su reclamo, aseguró que no abandonará el lugar hasta recibir una solución concreta, afirmando que permanecerá encadenada hasta que las autoridades le confirmen que cuentan con los insumos necesarios para iniciar el tratamiento que podría mejorar la salud de su hijo.
«Me quedé sin nada, vendiendo pudín, vendiendo postres, pidiendo a la gente colaboración por la salud para que no le faltara nada para no estar en esta lucha y hoy me toca nuevamente levantar la voz
y que me vea todo el mundo, y de aquí no me mueve nadie«, expresó.
