Este jueves, el nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, emitió su primer mensaje desde que fue elegido el pasado domingo.

En el comunicado, leído por un presentador en televisión estatal, aseguró que el cierre del estrecho de Ormuz continuará como herramienta de presión contra sus enemigos y que los ataques iraníes hacia los países árabes del Golfo no se detendrán. También prometió vengar a las víctimas de los bombardeos estadounidenses e israelíes, en especial a las niñas fallecidas en Minab tras el ataque a una escuela primaria.

Jamenei, de 56 años, quien sucedió a su padre Alí tras su asesinato el 28 de febrero, dejó claro que seguirá la estrategia de confrontación contra Estados Unidos e Israel. En su declaración pidió a los países árabes del Golfo cerrar las bases militares norteamericanas «lo antes posible», advirtió que podrían abrirse «otros frentes» donde el enemigo es vulnerable y elogió a Hezbollah por su apoyo en el conflicto.

Aunque no apareció en cámara, su mensaje marcó la continuidad de una política que ha impactado el suministro energético mundial, los viajes internacionales y la estabilidad de Medio Oriente.