Este martes, una alerta de bomba en el vuelo CM299 de Copa Airlines llevó al Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) a activar sus protocolos de seguridad.
La situación fue atendida de manera coordinada por las autoridades aeroportuarias junto al Cuerpo Especializado en Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC), quienes ejecutaron las medidas establecidas para este tipo de emergencias, garantizando la protección de los pasajeros y del personal.
Como parte de las acciones preventivas, dos vuelos fueron desviados temporalmente: el JetBlue 590 aterrizó en Santiago y el United 2404 fue redirigido hacia Punta Cana. Ambos tienen previsto regresar al AILA en las próximas horas, mientras las operaciones continúan bajo estricta supervisión.
De acuerdo con fuentes oficiales, la amenaza se encuentra bajo investigación y se mantiene un monitoreo permanente en las instalaciones, reforzando los controles de seguridad para asegurar la tranquilidad de los viajeros y la normalidad de las operaciones aéreas.
