HATO MAYOR.- Natividad Severino, nacida en 1925, cumplió 100 años de edad tras presenciar profundas transformaciones sociales y tecnológicas en la República Dominicana, desde una época marcada por la escasez de servicios básicos hasta la actualidad. Su historia quedó reunida en un libro de reflexiones y consejos, en el que ofrece una mirada crítica sobre la vida y los cambios generacionales.
Severino considera que parte de la juventud se ha alejado del estudio y del trabajo, y expresa preocupación por el impacto de los vicios y las drogas. Señala que la educación y la preparación siguen siendo pilares para salir adelante. Relata que crió a sus seis hijos sin fiestas ni alcohol, fomentando la disciplina, la responsabilidad y el trabajo en el hogar.
Además de sus hijos, también acogió y educó a varios sobrinos. Su familia está integrada hoy por 15 nietos, 18 biznietos y cuatro tataranietos, quienes se reunieron el 25 de diciembre en San Pedro de Macorís para celebrar su centenario.
Su niñez transcurrió en el campo, en Guayabo Dulce, provincia Hato Mayor, donde aprendió desde temprana edad el valor del trabajo doméstico, la crianza de animales y las labores agrícolas. Combinó la escuela con las responsabilidades propias de la vida rural, influenciada por las enseñanzas de su madre.
Ya en la adultez, se dedicó a su hogar y, junto a su esposo Vicente Cordero, con quien estuvo casada durante más de 67 años, sostuvo un colmado y la venta de leche. Cordero falleció en 2011.
En materia de salud, desde los 50 años presentó problemas de circulación y fue sometida a una cirugía en una pierna, aunque se mantuvo activa durante gran parte de su vida.
Según el X Censo Nacional de Población y Vivienda de la Oficina Nacional de Estadísticas, en el país había en 2022 un total de 3,920 personas con 100 años o más, de una población general de 10,773,983 habitantes.

