Las autoridades de California confirmaron este martes el arresto de Ashlee Buzzard, de 40 años, acusada de asesinato agravado por la muerte de su hija Melodee Meza Buzzard, una niña hispana de nueve años cuyo caso había generado atención nacional y la intervención del FBI.
El alguacil del condado de Santa Bárbara, Bill Brown, explicó en rueda de prensa que el 7 de octubre la madre emprendió un viaje con la menor desde su residencia en California hacia Nebraska. Ese mismo día, cámaras de un local de alquiler de automóviles captaron a la niña disfrazada.
Dos días después, el 9 de octubre, Melodee fue vista por última vez cerca de la frontera entre Utah y Colorado. Buzzard regresó del viaje sin la niña y nunca reportó su desaparición. El caso salió a la luz cuando la escuela notificó que la menor no había vuelto a clases.
El cuerpo de Melodee fue hallado el 6 de diciembre en un paraje rural del condado de Wayne, Utah, por una pareja que tomaba fotografías en la zona. Según Brown, la niña murió de un disparo en la cabeza y la madre habría intentado “deliberadamente” ocultar sus pasos. Las pruebas recolectadas apuntan directamente a su responsabilidad en el crimen.
La investigación también reveló que Buzzard no colaboró activamente con las autoridades. Por su parte, la familia paterna de la niña, cuyo padre Rubiel Meza falleció en 2016, aseguró que la madre limitaba el contacto de Melodee con ellos, según información publicada por un medio estadounidense.
