La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, afirmó este lunes que detrás de la contaminación acústica existe lo que definió como una verdadera “industria del desorden”, integrada por personas que se rehúsan a cumplir la ley. Indicó que el ruido excesivo va más allá de una simple incomodidad, ya que se convierte en un factor que provoca conflictos y hechos violentos, por lo que el Gobierno ha decidido actuar con mayor firmeza para preservar la tranquilidad en los barrios del país.

Raful explicó que las autoridades han encontrado una fuerte oposición al momento de hacer cumplir las normas sobre los niveles de sonido permitidos. Señaló que quienes utilizan equipos de música de alto volumen suelen ignorar el derecho de los demás ciudadanos al descanso, generando un clima de tensión que, especialmente en épocas festivas como fin de año, puede derivar en situaciones trágicas.

La ministra relacionó el descontrol en las fiestas callejeras con hechos recientes ocurridos en Villa Consuelo y Herrera, donde dos jóvenes perdieron la vida. Aseguró que se reforzará la vigilancia y aclaró que no se busca impedir las celebraciones, sino evitar que las parrandas se transformen en escenarios de violencia por la falta de orden y la circulación de armas de fuego ilegales.

Finalmente, informó que los operativos para incautar bocinas y equipos de sonido ruidosos continuarán en todo el territorio nacional. Raful exhortó a la ciudadanía a colaborar denunciando los excesos a través del Sistema 911 y reiteró que las sanciones se aplicarán sin privilegios, con el objetivo de que las familias dominicanas puedan disfrutar de una Navidad tranquila y segura.