Amnistía Internacional denunció este jueves que la población palestina en Gaza continúa sufriendo ataques de parte de Israel, pese al alto el fuego declarado el pasado 10 de octubre.

En un informe basado en testimonios de residentes, personal médico y trabajadores humanitarios, la organización señala que los ataques israelíes no han cesado, que gran parte de la población sigue confinada en menos de la mitad del territorio y que la ayuda humanitaria y los servicios básicos permanecen restringidos.

La secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, afirmó que “no hay señales de que Israel esté tomando medidas serias para revertir el impacto mortal de sus acciones ni de que haya cambiado de intención”.

De acuerdo con cifras del Ministerio de Sanidad de Gaza, más de 350 palestinos han perdido la vida y cerca de 900 han resultado heridos desde el inicio del alto el fuego.

El ejercito israelí controla el 54% y el 58% de Gaza, por lo que las poblaciones no pueden retornar a sus hogares, según el informe de Amnistía, que además denuncia que 93 palestinos han sido asesinados al intentar cruzar la «línea amarilla», para volver a sus casas.

De acuerdo a la organización, la población palestina sigue confinada en las zonas menos habitables del enclave, sin acceso independiente al mar ni a tierras agrícolas o industriales, lo que limita su sustento y mantiene la dependencia total de una ayuda humanitaria que continúa severamente restringida.