Durante la Asamblea con los comunitarios del programa Gobierno Contigo, celebrada el pasado 22 de noviembre, un dirigente comunitario de Nisibón expuso una serie de denuncias sobre las principales problemáticas que afectan a la localidad, recibiendo como respuesta del presidente Luis Abinader la frase: “Que Dios lo oiga”.

El comunitario reclamó la paralización del hospital de Nisibón, inconcluso pese a haber sido mencionado en varias rendiciones de cuentas, así como la situación crítica de las escuelas La Guama y La Sanja, esta última con más de 12 años en construcción y aún sin terminar, obligando a los estudiantes a recibir clases en condiciones precarias.

También denunció la falta de agua potable y pidió apoyo para concluir el acueducto de Nisibón, señalando que con una presa se podría abastecer a hoteles, productores y a la población, además de generar energía. Criticó además la ausencia de apoyo del INDRHI, lo que ha dejado a productores agrícolas en desventaja tras perder cosechas.

El comunitario solicitó recursos para obras básicas como aceras, contenes, asfaltado y camiones compactadores de basura, alegando que el presupuesto municipal resulta insuficiente. Asimismo, denunció que los transformadores eléctricos instalados han sido comprados por el ayuntamiento y que la falta de equipos ha provocado que Nisibón se quede sin agua.

Pese a los reclamos, el dirigente reconoció la intención del presidente y valoró obras ya ejecutadas en la provincia, aunque insistió en que Nisibón necesita soluciones urgentes para sus problemas de salud, educación, agua y energía.