El arzobispo metropolitano de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria Acosta, informó mediante una carta dirigida a “todos sus hermanos y amigos” que ha sido suspendido por la Santa Sede de sus funciones administrativas y de gestión en la Arquidiócesis de Santo Domingo, conservando únicamente el título honorífico.
Según lo expresado en el escrito, la medida fue tomada tras señalamientos de “mala administración” en el manejo de asuntos económicos y organizativos dentro de la arquidiócesis.
Ozoria explicó que él mismo había solicitado al Vaticano el nombramiento de un arzobispo coadjutor al cumplir 74 años, con el propósito de garantizar la continuidad del trabajo pastoral y fortalecer la aplicación de las líneas de acción de la Iglesia.
A pesar de la decisión, manifestó sentirse “tranquilo y feliz” por el ministerio sacerdotal que ha ejercido durante más de cuatro décadas. En su mensaje, reafirmó su compromiso con los valores de comunión, participación y corresponsabilidad que han guiado su labor pastoral.


