El comerciante José Luis Reyes Rosario, de 44 años, falleció en el hospital Ney Arias Lora luego de recibir un disparo en el abdomen durante un intento de asalto en su hogar. El trágico suceso ocurrió la madrugada del martes en la comunidad de Mata Gorda, en Villa Mella.
Según el relato de su esposa, Santa Vizcaíno, tres individuos encapuchados irrumpieron en la vivienda alrededor de la 1:00 a.m. rompiendo una ventana de hierro. Reyes, al escuchar los ruidos, se levantó y con un palo de billar intentó impedir la entrada de los asaltantes, quienes portaban un arma de fuego y un cuchillo. «Mi esposo, cuidando a su familia. Murió cuidándola», expresó Vizcaíno entre lágrimas.
El objetivo de los delincuentes, que colindaba con la casa, era asaltar el colmado que la pareja administraba desde hacía nueve años. Al ver la resistencia de Reyes, los asaltantes abrieron fuego. De los tres disparos realizados, uno impactó a Reyes en el abdomen, causándole heridas mortales en los intestinos. Uno de los disparos también provocó quemaduras en el rostro de su esposa debido a la pólvora.
Clamor por Justicia
Minerva Hernández, hermana de crianza de la víctima, explicó que, a pesar de varias horas de cirugía y transfusiones de sangre, los médicos no pudieron salvarlo. La familia clama por justicia y destaca que Reyes era un «padre de familia, un hombre muy trabajador» que intentó proteger a sus seis hijos, incluidos dos menores de 13 y 10 años que quedaron en la orfandad.
La tía de Reyes, Natividad Reyes, manifestó su indignación, señalando: «Ni en la casa uno se salva. Mi sobrino sale cuidando de que no se vayan para donde los niños y ellos le dispararon».
Investigación en Curso
La familia de Reyes Rosario confirmó que la Policía Nacional tiene a dos personas detenidas bajo investigación y que las cámaras de seguridad en el área podrían ser clave para identificar a los responsables. «Que se haga la justicia que se necesita, que esos muchachos, esos niños se entreguen», instó Hernández.
El cuerpo de José Luis Reyes Rosario será velado este miércoles en su residencia de Mata Gorda. Familiares y vecinos lo recuerdan como un hombre «incansable, cariñoso y trabajador».
