Santo Domingo, RD. — El Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS) aprobó mediante resolución la dispersión de RD$12,500 millones provenientes de los excedentes de reservas técnicas del Seguro de Riesgos Laborales (SRL), decisión que ha generado cuestionamientos por la forma en que se distribuirán los fondos.

De acuerdo con la resolución firmada por la subgerente general del CNSS, Marilyn Rodríguez Castillo, el dinero será utilizado de la siguiente manera:

  • RD$6,000 millones para la protección en salud de las personas a través de la ARS SeNaSa.
  • RD$5,000 millones para el fondo de la Cuenta del Cuidado de Salud de las Personas del Régimen Contributivo.
  • RD$1,500 millones para inyectar al fondo de subsidios que respalda prestaciones por enfermedad común, lactancia y maternidad.

El régimen contributivo está diseñado para sostenerse con las cotizaciones tripartitas (empleador, trabajador y Estado). El hecho de que necesite una inyección extraordinaria de RD$5,000 millones revela un desequilibrio grave: o los aportes no están cubriendo el gasto, o existe un manejo ineficiente del dinero.

El subsidiado, que atiende a los más pobres y a más de dos millones de nuevos afiliados en SeNaSa, recibe menos recursos adicionales que el contributivo. Es decir, se invierte más en rescatar a quienes ya pagan, que en ampliar cobertura a los más vulnerables.

El contributivo, opera mayormente en clínicas privadas, que facturan servicios con costos más altos que los del sector público. Lo que significa que en la práctica, parte de esos RD$5,000 millones terminan “inyectados” al negocio de las prestadoras privadas de salud.

La polémica: ¿Por qué inyectar al contributivo?

El punto más cuestionado es la asignación de RD$5,000 millones al régimen contributivo, cuando este esquema se supone “se autopaga” mediante las aportaciones de trabajadores y empleadores.

Paradójicamente, el régimen subsidiado, que atiende a más de dos millones de nuevos afiliados en SeNaSa, apenas recibirá RD$1,500 millones en comparación. Esto implica que al Seguro Nacional de Salud le está resultando más costoso cubrir el contributivo —que utiliza mayoritariamente clínicas privadas— que el subsidiado financiado por el Estado.

¿Y el “escándalo” de los USD$40 millones?

En medio de las denuncias sobre un supuesto escándalo de USD$40 millones en el sistema de salud, la aprobación de este desembolso despierta interrogantes:

  • ¿Por qué se necesita rescatar al contributivo si debería sostenerse por sí mismo?
  • ¿Cuál es el verdadero impacto del gasto en clínicas privadas sobre los fondos del sistema?
  • ¿Por qué solo se destina una fracción menor al régimen subsidiado, que cubre a la población más vulnerable?

El gran pendiente

Analistas advierten que el verdadero trasfondo de este esquema —el peso del gasto privado dentro del régimen contributivo— difícilmente será objeto de una investigación profunda, a pesar de que, allí podría residir la raíz del déficit y de los desbalances financieros que afectan al sistema.

La resolución del CNSS expone que el “talón de Aquiles” del sistema no es el régimen subsidiado, sino el contributivo, que debería ser autosuficiente pero hoy requiere rescates multimillonarios. Y el gran interrogante es si la Procuraduría y los órganos de control se atreverán a mirar hacia allí, o si limitarán las pesquisas a escándalos más pequeños y mediáticos.