NUEVA INGLATERRA, MASACHUSETT.- El Buró Federal de Investigaciones (FBI) y las autoridades de la República Dominicana desarticularon una operación de centro de llamadas transnacional que, según la acusación, servía de fachada para estafar a cientos de ancianos en Estados Unidos, principalmente en Nueva Inglaterra, con pérdidas de millones de dólares.
Entre los detenidos figura el dominicano Julio Alberto Paulino (33 años), señalado como el presunto líder de la red. De acuerdo con la investigación, la estructura estaba compuesta por 13 personas que ejecutaban el denominado “fraude de los abuelos”, en el que contactaban a las víctimas haciéndose pasar por familiares que supuestamente necesitaban dinero de manera urgente.
El FBI indicó que los sospechosos utilizaban la plataforma de Uber para coordinar entregas y pagos en efectivo, un detalle detectado por el equipo de Seguridad e Investigaciones de la empresa, que alertó a las autoridades.
Ted E. Docks, agente especial a cargo de la División de Boston del FBI, declaró: “Lo que estos 13 individuos hicieron fue calculado, frío y cruel, dejando tras de sí una estela de dolor. Este caso es un ejemplo de cómo el sector privado puede colaborar con las fuerzas del orden para proteger al público. Agradezco al equipo de Seguridad Global e Investigaciones de Uber por acercarnos este caso tras descubrir que su plataforma estaba siendo utilizada para estos fraudes y por trabajar proactivamente para evitar más pérdidas a las víctimas mayores de edad”.
El fraude operaba mediante llamadas desde la República Dominicana a ciudadanos estadounidenses, con guiones diseñados para generar pánico y urgencia. Las víctimas, en su mayoría abuelos, eran convencidas de enviar sumas de dinero para ayudar a un supuesto familiar detenido o en peligro.
El FBI emitió recomendaciones para evitar este tipo de estafa:
- Pensar antes de contestar llamadas de números desconocidos.
- Verificar la información llamando directamente al familiar en cuestión si alguien solicita dinero de forma urgente.
- No compartir datos financieros o personales con desconocidos y no enviar dinero.
- No reunirse con extraños para intercambios de efectivo o traslados al banco.
Las autoridades instan a reportar fraudes o intentos de fraude en el sitio ic3.gov o llamando al 1-800-CALL-FBI.
El Ministerio Público dominicano informó que los arrestos se realizaron en coordinación con el FBI y que los detenidos enfrentan procesos judiciales en el país, con posibles solicitudes de extradición a Estados Unidos. El caso forma parte de un esfuerzo conjunto para combatir las estafas internacionales que afectan a personas vulnerables, especialmente adultos mayores.
Según las investigaciones, el grupo mantenía operaciones estructuradas, utilizando múltiples identidades falsas y métodos para ocultar las transferencias. El FBI calificó la operación como un fraude “sofisticado” que dejó un alto impacto económico y emocional en las víctimas.

