“La independencia a veces es un mito, porque nadie es 100 por ciento independiente. Todos necesitamos de alguien y somos interdependientes”, afirmó Pérez durante la entrevista.
Destacó que el ser humano es gregario por naturaleza y que fue creado para vivir en sociedad, en colaboración con otros. “Hemos sido creados para vivir en mancomunidad”, añadió, subrayando la importancia de la conexión y el apoyo mutuo en la vida cotidiana.
«Si tú no tienes la capacidad de ser tierna en un momento difícil de una persona y no tienes la capacidad de callarte la boca cuando hay que ser prudente y callarse, tú no eres tan empoderada, tú eres esclava del consumismo probablemente, necesitas producir mucho porque consumes mucho».
Un engaño disfrazado
Afirmó que la terminología y los constructos que estamos utilizando en ciertas realidades es un engaño, puntualizando que el verdadero empoderamiento de un hombre o una mujer es reconocer para qué fue creado y perseguir ese diseño o llamado de vida.
«Lamentablemente lo que estamos viendo hoy en día con el mal llamado empoderamiento femenino, son muchas mujeres engañadas porque han intercambiado la hermosura de ser mujer por competir con las pocas cualidades que los hombres explotan en la sociedad».
Asegura que este trueque lo que ha dejado es un bache de mujeres sin hijos, con animales de mascotas, con grandes carreras y muchos títulos, pero solas, vacías, amargadas y tristes, y quien salió perdiendo fue la mujer.
