El inicio de 2025 está siendo difícil para Tesla, especialmente en Europa, donde las ventas de sus coches eléctricos han caído un 45% en enero. Mientras el sector de vehículos eléctricos en la región sigue creciendo, la empresa de Elon Musk sufre una caída que ha afectado mucho el valor de sus acciones.

Un desplome bursátil sin control

La caída de las ventas ha afectado fuertemente a los inversores. Hace solo dos semanas, las acciones de Tesla ya presentaban una tendencia a la baja, situándose en 336 dólares. Aunque luego tuvieron una leve recuperación, el valor cayó de nuevo, rompiendo la barrera de los 300 dólares y acumulando una caída de casi el 20% en menos de una semana.

Este nuevo nivel pone a la empresa en cifras similares a las de noviembre de 2024, cuando las acciones estaban alrededor de 250 dólares antes de llegar a un pico de 480 dólares a mediados de diciembre. Sin embargo, desde entonces la caída ha sido constante, lo que ha generado dudas en los mercados.

Factores en juego

La disminución en las ventas de Tesla podría deberse a varios factores. Uno de los más comentados es la figura de Elon Musk y su influencia en la percepción de la marca.

En Estados Unidos, las ventas del Tesla Model 3 disminuyeron en un 36% en California, un estado con tendencia progresista, mientras que a nivel nacional la caída fue del 12% en 2024. Además, es común ver coches Tesla con mensajes que indican que fueron comprados «antes de que Elon (Musk) se volviera loco», reflejando un posible impacto en la imagen de la empresa.

Perspectivas inciertas

Aunque la industria de vehículos eléctricos sigue prosperando, Tesla enfrenta una situación complicada. La combinación de factores económicos, políticos y empresariales podría seguir afectando sus ventas y el valor de sus acciones en los próximos meses. Los analistas estarán pendientes de las estrategias de la empresa para cambiar esta tendencia y recuperar la confianza del mercado.