De manera popular, En la Republica Dominicana, se tomó el 23 de diciembre como el Día Nacional del Niño, coincidiendo con el culmine del primer semestre escolar, el inicio de las vacaciones navideñas y festividades de la temporada.
Más que una fecha establecida para recordar la importancia del respeto a la infancia, es una tradición que tiene sus orígenes en los centros educativos de dicho país, desde hace más de 40 años.
Esta conmemoración era sinónimo de “día de colores”, donde se hacía una pausa en el programa escolar, los niños asistían vestidos con ropa festiva en lugar de ir con uniformes, compartían un momento recreativo y recibían regalos.
El objetivo era despedir el primer período del año escolar con actividades que elogien a los pequeños estudiantes, destacando además el nacimiento del Niño o Jesús. Sin embargo, no se quedó allí, la festividad se extendió a los hogares, donde algunas amas de casa les regalaban juguetes a los niños del sector e incluso les preparaban arroz con leche, un postre muy conocido en República Dominicana.
Hoy en día esta celebración ha cambiado considerablemente. Mientras que muchos de la generación X y millennials llegaron a recibir juguetes gracias a esta vieja costumbre dominicana, es muy probable que pocos de la generación Z y ninguno de generaciones futuras lo disfrute.
¿Por qué ya no se ve esta celebración en las escuelas y colegios?
Esta costumbre se ha ido perdiendo, por diversas razones, como la falta de presupuesto para comprar juguetes a todos los niños de un centro educativo (que son cada vez más), la disposición de los maestros y la existencia de otras fechas establecidas para conmemorar la importancia del respeto a la infancia.
El declive de esta costumbre probablemente inició en 1992, cuando el expresidente de la República, Joaquín Balaguer, estableció mediante el decreto 288-92, que cada 29 de septiembre se celebrará El Día Nacional de los Derechos del Niño, haciendo que la festividad del 23 de diciembre sólo sea para iniciar las vacaciones navideñas.
