En República Dominicana se viven controversias relacionadas con la producción, el procesamiento y la distribución de alimentos. Tanto así que el solo llevar un estilo de vida saludable con la alimentación adecuada lo llaman «dieta».

La alimentación es fundamental para la supervivencia humana y es imposible vivir más de unas semanas sin comer nada.

Cada año, la FAO se centra en un lema para difundir la campaña del Día Mundial de la Alimentación. El lema de 2024 es «Derecho a los alimentos para una vida y futuro mejores».

Lo que provoca una mala alimentación

Los problemas de salud relacionados con una mala alimentación en República Dominicana son preocupantes; el aumento del consumo de alimentos procesados, altos en azúcares y grasas, ha llevado a un incremento en las tasas de obesidad, especialmente entre niños y adolescentes.

La mala alimentación, combinada con el sedentarismo, ha contribuido al aumento de la diabetes tipo 2 en la población. Una dieta rica en grasas saturadas y colesterol puede aumentar el riesgo de hipertensión y enfermedades del corazón.

Aunque hay problemas de sobrepeso, también existen áreas donde la desnutrición es un problema, especialmente en comunidades vulnerables, afectando el crecimiento y desarrollo de los niños.

El consumo inadecuado de fibra, presente en frutas y verduras, puede llevar a trastornos digestivos, como estreñimiento, y la falta de variedad en la dieta puede resultar en deficiencias de vitaminas y minerales, afectando la salud general.

¿Cómo llevar una alimentación sana?

Lo primero es apostar por las comidas hechas en casa y ayudar a los productores locales a seguir generando vegetales, frutas y verduras, realmente ricas en vitaminas y minerales.

Además, es importante elegir alimentos más saludables y sustituir las grasas saturadas, disminuir el consumo de azúcar y no abusar de la ingesta de harina refinada.

También se debe ampliar la gama de frutas y vegetales para ir descubriendo otras plantas que también aportan nutrientes al organismo. Asimismo, es imprescindible disminuir el uso de sal en la cocina, además de tener una rutina de ejercicios diarios.

Es necesario tomar en cuenta que no hay alimentos «buenos» o «malos«; ningún alimento es malo, pero es importante considerar cómo ciertos alimentos pueden afectar la salud, la energía y el bienestar en función de su consumo en el contexto de una vida sana.

Todo alimento puede ser parte de una dieta saludable

Si se consumen con moderación, las comidas muy procesadas o altas en azúcares pueden ser disfrutadas ocasionalmente sin problemas. Algunos alimentos, aunque no sean «malos», pueden ser menos nutritivos. Priorizar alimentos ricos en nutrientes (frutas, verduras, granos enteros) es beneficioso.

Cada persona tiene diferentes necesidades nutricionales, preferencias y reacciones a los alimentos. Lo que funciona para uno puede no ser adecuado para otro.

La forma en que se combinan y se preparan los alimentos también importa. Por ejemplo, una hamburguesa puede ser menos saludable si se acompaña de papas fritas y una soda, pero puede ser parte de una comida equilibrada si se complementa con una ensalada.

Fomentar una relación positiva con la comida es crucial. Etiquetar los alimentos como «malos» puede llevar a sentimientos de culpa y restringir el disfrute de la comida.

En lugar de clasificarlos como buenos o malos, es más útil pensar en cómo encajan en un estilo de vida saludable y en tus necesidades personales.

Dietas poco saludables

Las dietas «poco saludables» se han convertido en el factor de riesgo principal de enfermedad y muerte en todo el mundo. Existe una necesidad urgente de hacer que una alimentación sana y sostenible sea asequible y accesible para todos.

A menudo, los alimentos ricos en azúcares añadidos, grasas saturadas y alimentos ultraprocesados están directamente relacionados con una serie de problemas de salud. La educación nutricional juega un papel clave para orientar a las personas a hacer elecciones más saludables.

El Día Mundial de la Alimentación es una oportunidad crucial para crear conciencia sobre la importancia de la nutrición adecuada y los problemas del hambre a nivel global, así como en contextos locales como la República Dominicana.

El alto índice de obesidad y la desnutrición que presenta el país destacan la complejidad de los problemas alimentarios. Por lo tanto, fomentar un estilo de vida saludable que incluya una alimentación balanceada y actividad física regular es esencial

Es importante abordar los problemas alimentarios desde una perspectiva integral, que reconozca tanto la obesidad como la desnutrición. Ya que en República Dominicana, la complejidad de estos desafíos resalta la necesidad de promover una alimentación saludable y accesible para todos.

Adoptar hábitos alimenticios equilibrados, apoyar a los productores locales y fomentar la educación nutricional son pasos cruciales para mejorar la salud pública y asegurar el derecho a una alimentación adecuada. La celebración de este día no solo debe ser un llamado a la acción, sino también una oportunidad para fortalecer la solidaridad global y local en la lucha contra el hambre y las enfermedades relacionadas con la mala alimentación.