El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, lideró este viernes la ceremonia del inicio de obras de la cárcel de Santa Elena, una de las dos prisiones de máxima seguridad que prometió construir para líderes criminales, con un modelo similar al acuñado desde El Salvador por Nayib Bukele.
“Hoy marcamos uno de los hitos más importantes en nuestra lucha en contra del terrorismo y las mafias que se enquistaron impunemente en nuestro país durante décadas”, dijo Noboa en la ceremonia de colocación de la primera piedra para la construcción de la cárcel.
La prisión de maxima seguridad se construirá en la costera provincia de Santa, donde el presidente tiene fijada su residencia.
Noboa añadió que “hace tan sólo siete meses, el sistema penitenciario estaba secuestrado y humillado por las organizaciones criminales que habían convertido a las cárceles en sus centros de operaciones”, lo que aseguró haber cambiado con la militarización de las cárceles que ordenó a inicios de este año.
300 días de construcción de la cárcel
Con una inversión de 52 millones de dólares, el centro penitenciario de Santa Elena se extenderá sobre 16,2 hectáreas, y se construirá en un tiempo récord de 300 días, dijo el director del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI), Luis Zaldumbide.
La máxima autoridad penitenciaria del país puntualizó que lo más importante del proyecto, con capacidad para unos 800 reos, son sus pabellones de máxima seguridad, “diseñados para garantizar que las medidas judiciales se cumplan rigurosamente”. “Este centro será fundamental en nuestra lucha contra el crimen organizado«.
“Gracias a su despliegue tecnológico de vanguardia, que incluye sistemas de videovigilancia enlazados a software de inteligencia artificial, este centro no sólo será el primero en su tipo en el país, sino que también establecerá nuevos estándares en la categorización de las personas privadas de libertad según su nivel de peligrosidad”, dijo Zaldumbide.
El director del SNAI recordó que en los últimos años, los centros de privación de libertad estaban dominados por el crimen organizado “mientras los gobernantes anteriores miraban a otro lado o pactaban con ellos”.
Sin embargo, en el Gobierno de Noboa han recuperado el control de las cárceles, enfatizó Zaldumbide en una semana en la que familiares de presos denunciaron presuntas torturas en las cárceles y exigían reinstaurar las visitas suspendidas desde enero, a la vez que la mayoría de las prisiones se quedaron también temporalmente sin proveedor de alimentos.
“Hoy tenemos orden con los militares, con los policías y también con un comandante jefe que tiene la valentía de enfrentarlos de frente rápidamente”, comentó Noboa en referencia a sí mismo como máxima autoridad de las fuerzas del orden.
