En un contexto donde República Dominicana se encuentra bajo la presión de organismos internacionales para acoger a cientos de miles de refugiados haitianos, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) anuncia la apertura de un centro para la atención, referencia y recursos de migrantes en Punta Cana, provincia de La Altagracia.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) tenía previsto abrir el centro para la atención de migrantes en Punta Cana este sábado, pero lo canceló a raíz de una solicitud del Ministerio de Interior y Policía, a través del viceministerio de Gestión Migratoria y Naturalización.
Josúe Gastelbondo Amaya, jefe de Misión de la OIM en República Dominicana, destaca que esta iniciativa forma parte de los esfuerzos de la OIM para gestionar de manera ordenada y regular la migración en el país, especialmente en un contexto de crisis migratoria exacerbada por la inestabilidad política y la violencia en Haití, que ha provocado un éxodo interno de cientos de miles de familias en búsqueda de refugio en República Dominicana.
Situación de la crisis en Haití y refugio en RD
La crisis en Haití afectando a su población de 11.2 millones de habitantes. El 39% de la población, es decir, 4.4 millones de personas, se encuentran en situación de necesidad humanitaria. Entre ellos, 2.2 millones enfrentan inseguridad alimentaria aguda, mientras que 1.5 millones han sido desplazados internamente. Las causas principales de esta crisis incluyen la inestabilidad política y social, la violencia de las pandillas, los desastres naturales, la pobreza estructural y la debilidad institucional.
Ante esta situación, un gran número de haitianos han buscado refugio en República Dominicana, con más de 2 millones de ellos residiendo en el país. El gobierno dominicano ha tomado algunas medidas para abordar esta crisis migratoria, incluida la regularización de inmigrantes haitianos, planes de asistencia humanitaria y el fortalecimiento de la seguridad fronteriza.
El Centro CARE, representa un faro de esperanza para los inmigrantes haitianos. Esta iniciativa, llevada a cabo en colaboración con el gobierno dominicano y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), tiene como objetivo principal brindar asistencia integral a los inmigrantes haitianos que se encuentran en situación vulnerable.
El este centro actúa como un punto de referencia para los inmigrantes haitianos, refiriéndolos a otros servicios especializados según sus necesidades individuales. De esta manera, el lugar no solo proporciona ayuda inmediata, sino que también facilita el acceso a recursos adicionales que pueden contribuir a mejorar su situación y calidad de vida en el país.
Argumentos a favor del refugio
El CARE para los haitianos plantea argumentos sólidos a favor de su implementación. Destaca la necesidad humanitaria de brindar un espacio seguro y digno para aquellos haitianos más desfavorecidos, ofreciéndoles un refugio donde puedan encontrar resguardo y apoyo en medio de situaciones difíciles.
Además, se prevé que esta iniciativa contribuya a la reducción de la mendicidad y la delincuencia, al disminuir la presencia de haitianos en las calles y mejorar la seguridad pública en general.
Argumentos en contra del refugio:
Existen varios argumentos en contra del establecimiento del refugio para ciudadanos extranjeros. En primer lugar, se plantea que albergar a estos individuos en un espacio financiado con fondos públicos dominicanos podría ser considerado una violación de la soberanía nacional, cuestionando su legalidad.
Además, existe preocupación por el riesgo de fomentar la discriminación y la xenofobia hacia la población haitiana, lo que podría generar tensiones y conflictos en la sociedad. Por otro lado, se argumenta que podría contribuir a la estigmatización de los haitianos y perpetuar estereotipos negativos, lo que va en contra de los principios de igualdad y respeto a la diversidad. Por último, se critica el gasto público destinado al proyecto, especialmente en un contexto de crisis económica donde se considera que existen otras prioridades financieras más urgentes.
Posición del gobierno dominicano:
El gobierno dominicano, aunque enfatiza que esta acción no representa una política migratoria general, se compromete a seguir colaborando con la comunidad internacional para abordar las causas estructurales de la crisis en Haití.
Por otro lado, las opiniones en la sociedad civil son diversas; mientras algunas organizaciones respaldan el proyecto con ciertas reservas, otras lo rechazan categóricamente. Esto ha resultado en protestas tanto a favor como en contra del refugio, reflejando una polarización en la opinión pública dominicana.
Actualmente, el proyecto está en fase de planificación, sin que se haya determinado su ubicación exacta ni la fecha de inauguración. La controversia persiste, generando un debate intenso en la sociedad del país. Además, surgen dudas sobre la legalidad y compatibilidad con la legislación dominicana, particularmente en lo que respecta a la migración y los derechos. En términos de su impacto potencial, se espera que el refugio influya en la dinámica migratoria entre Haití y República Dominicana, así como en las relaciones bilaterales entre ambos países.
Organizaciones que impulsan la construcción del CARE
Diversos actores gubernamentales y organizaciones internacionales y de la sociedad civil están trabajando en conjunto para impulsar la construcción del refugio para haitianos en República Dominicana. En el ámbito gubernamental, el Ministerio de Interior y Policía lidera la coordinación general del proyecto, mientras que la Comisión Nacional de Refugiados (CONARE) se encarga de la identificación y registro de los refugiados haitianos. Por otro lado, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones está a cargo de la construcción de las infraestructuras, mientras que el Gabinete de Coordinación de Política Social gestiona los servicios básicos como salud, educación y alimentación.
A nivel internacional, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) coordina la respuesta humanitaria y brinda asistencia a los refugiados, junto con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) que apoya la gestión de la migración. Además, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) garantiza la protección de los niños y niñas, mientras que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) brinda asistencia alimentaria. En el ámbito de la sociedad civil, organizaciones como Cáritas Dominicana, Jesuitas Servicios Sociales y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ofrecen diversos tipos de apoyo humanitario, legal y médico a los refugiados.
Sin embargo, la construcción del centro de atención a inmigrantes ha suscitado interrogantes sobre su legalidad y compatibilidad con la legislación dominicana.
